Este mensaje afirma la fidelidad inquebrantable de Dios. Sus promesas permanecen, Su palabra no retrocede y Su presencia va delante de quienes confían en Él. Es una palabra de fortaleza para no desmayar, de fe para creer aun cuando la mente razona lo contrario, y de pacto para recordar que Dios honra la fidelidad, el servicio y la obediencia.
Mis promesas permanecen con ustedes.
Mi palabra no retrocede, porque Yo soy el Señor de los ejércitos. Yo soy quien pelea por los Míos, Yo soy quien va delante, Yo soy quien defiende, Yo soy quien destruye aquello que se levanta contra mis hijos. Por eso, no se aflijan si se levanta uno o dos contra ustedes, porque mayor es el que está con ustedes que todo aquello que intenta detenerlos.
“Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”
— Éxodo 14:14
“Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob.”
— Salmo 46:7
Yo voy delante de ustedes.
Y mi palabra dice: bienaventurado aquel que cree cuando aún no ve, porque de él son mis promesas. Bienaventurado aquel que ha dado muchas veces sin recibir de inmediato, porque recibirá recompensa. Bienaventurado aquel que confía en mi palabra y se mantiene fiel, porque él me verá, y Yo también sé premiar la fidelidad.
“Bienaventurados los que no vieron, y creyeron.”
— Juan 20:29
“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre.”
— Hebreos 6:10
Yo también sé responder y sé dar.
Porque el que está conmigo, bendito es. Bendito es su trabajo, benditos son sus pasos, bendita es la obra de sus manos cuando camina conmigo.
Yo estoy con ustedes. Yo levanto sus fuerzas. Yo levanto sus ánimos. Yo soy quien les da aliento cuando sienten que ya no pueden más. Así que no desmayen, porque Yo estoy con ustedes.
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo.”
— Isaías 41:10
“Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.”
— Salmo 29:11
Que la fe sea siempre tu principal arma.
Que seas tú fundido con la fe. Tú y tu fe, uno. Tú creyendo, aunque tu mente diga no. Tú firme, aunque el razonamiento quiera hacerte titubear. Porque muchas veces no dudas de Mí, sino de ti. Muchas veces el pensamiento analiza tanto, que quiere debilitar lo que el espíritu ya creyó. Pero Yo estoy acrecentando cada día más tu fe. Yo te estoy haciendo crecer en fe. Yo estoy afirmando tu confianza para que no dependas solo de lo que ves, sino de lo que Yo he dicho.
“Sobre todo, tomad el escudo de la fe.”
— Efesios 6:16
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
— Hebreos 11:1
Lo que has pedido conforme a mi voluntad llegará. Lo que he prometido se manifestará en su tiempo. Y aunque muchas veces has pensado que ha tardado, aprenderás que la fe no solo espera: la fe permanece, llama, cree y se sostiene hasta ver.
Cree aún más, porque te he hecho una persona de fe. Un ser humano de fe eres, y persona de fe serás aún más.
Los milagros llegan a tu vida. Cada cosa que has puesto delante de Mí está siendo atendida, y aún llegarán más respuestas, porque Yo soy Dios fiel.
“Fiel es el que prometió.”
— Hebreos 10:23
Recuerda el pacto.
Yo recuerdo lo que pusiste delante de Mí. Recuerdo la hoja, recuerdo la firma, recuerdo el acuerdo, porque Yo soy fiel. Donde fuimos testigos tú y Yo, allí permanece mi fidelidad. Y lo que fue sellado delante de Mí, no será olvidado.
“Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia.”
— Deuteronomio 7:9
“El que da al pobre no tendrá pobreza.”
— Proverbios 28:27
Eres un árbol frondoso,
y Yo te haré aún más frondoso. Vendrán más y más. Y esos más y más vendrán abiertos, dispuestos, preparados. Así que sigue confiando. Sigue creyendo. Haz tu parte, que Yo hago la Mía.
“Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae.”
— Salmo 1:3
Los campos verdes están delante de ti. Las llanuras verdes están abiertas. Los tiempos de volar, los tiempos de emprender y los tiempos de avanzar han llegado, porque los aires son nuevos.
“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz.”
— Isaías 43:19
Confíen siempre, hijos míos. Mi palabra no retrocede. Mi promesa permanece. Mi fidelidad te acompaña.
Dios declara que Sus promesas permanecen firmes y que Su palabra no vuelve atrás. Él va delante como ejército, sostiene a Sus hijos, recompensa la fidelidad y fortalece la fe hasta convertirla en arma principal. Este mensaje recuerda que el pacto con Dios no es olvidado, que el servicio al necesitado tiene recompensa y que el árbol plantado por Él seguirá creciendo. Los tiempos de emprender, avanzar y volar están abiertos, porque los aires son nuevos y la fidelidad del Padre permanece para siempre.

