Jesús es el Alfa y La Omega

Dios se presenta como el que permanece, el que convoca, el que despierta y el que cubre con bendición. El Padre recuerda que Él está presente de noche y de día, que Su mano se mueve y que Su autoridad cubre todo principio y todo final.


Yo soy el que está.
Yo soy el que estará con ustedes. Soy quien los reúne en la noche y quien los despierta de día. No están solos cuando oran. No están solos cuando buscan. No están solos cuando se levantan delante de Mí. Yo estoy presente en el silencio de la noche y también en la claridad del amanecer.

Mi bendición está sobre sus cabezas como sombrero.
Los cubro, los protejo y los distingo con Mi favor. Mi bendición no solo los acompaña; Mi bendición reposa sobre ustedes. Así como una cobertura protege del sol y de la lluvia, así Mi favor los cubre en cada jornada, en cada decisión, en cada paso y en cada nuevo comienzo.

Yo muevo Mi mano.
Aunque ustedes no siempre vean cómo obro, Mi mano sigue trabajando. Muevo tiempos, muevo corazones, muevo puertas, muevo caminos y preparo lo que debe venir. No teman. No desmayen. No piensen que el cielo está quieto solo porque sus ojos aún no ven el movimiento.

Yo soy el Alfa y la Omega,
el principio y el fin. Antes de que algo comience, Yo ya estoy. Después de que algo termine, Yo permanezco. Yo gobierno el inicio, el proceso y el cierre. Nada escapa de Mi autoridad, nada queda fuera de Mi cuidado, nada se mueve sin que Yo lo sepa.

No teman. No desmayen.
Porque Yo estoy aquí. Estoy con ustedes después del ayuno, después de la búsqueda, después de la entrega y después del sacrificio. He visto el corazón que se humilla, he escuchado la oración que se eleva, y he recibido la entrega que se hace delante de Mí. Mi presencia permanece. Mi bendición cubre. Mi mano se mueve. Yo estoy aquí.


Dios confirma Su presencia después del ayuno y recuerda que Él no solo acompaña, sino que cubre, mueve y gobierna todo tiempo. Su bendición está sobre la cabeza de Sus hijos, Su mano sigue obrando y Su autoridad permanece desde el principio hasta el fin. Caminen sin temor: el Dios que los reunió en la noche también los despierta con bendición en el día.

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