Este mensaje declara una prosperidad que nace del corazón generoso y de la fidelidad en lo pequeño. Dios afirma que ve la mano que da, la palabra que edifica y la vida que camina con integridad. Es una palabra de respaldo, restauración y cuidado total: sobre el pensamiento, el caminar, la obra y la descendencia.
Tú tendrás prosperidad entre los que tienen prosperidad,
sobresaliente, porque has dado de comer al necesitado y al necesitado de palabra le has dado palabra.
He prosperado tus días, he prosperado tu vida, he prosperado tu mano y he prosperado tu cosecha.
“El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado.”
— Proverbios 11:25
Yo te he dicho que andarás, y que Yo soy quien dirige tu camino, porque cuido de ti. Cuido tus pensamientos, cuido tus acciones, y cada día te lleno de fuerza y fortaleza.
“Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”
— Proverbios 3:6
“Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.”
— Salmo 29:11
No decaigan tus ánimos. No se turbe tu mente ni tu corazón. No dejes que el miedo halle espacio dentro de ti, porque Yo soy el Dios vivo, el que habita contigo y el que permanece a tu lado.
Yo cuido de tu mano. Yo cuido de tu pie. Yo cuido de tu pensamiento. Yo cuido de tu mirada.
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo.”
— Isaías 41:10
No dejaré a un justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan, porque Yo he restaurado pactos en ti.
He visto que eres de palabra, y Yo soy un Dios de palabra. Justicia es Mi nombre.
“Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.”
— Salmo 37:25
“Dios no es hombre, para que mienta.”
— Números 23:19
Dios afirma que la prosperidad verdadera alcanza la vida entera: la mano, los días, la cosecha, la mente y la descendencia. Él ve la generosidad, honra la fidelidad y respalda a quienes caminan en integridad. No temas: el Dios de justicia cuida de ti, dirige tu camino y sostiene tus pactos.

