Yo Tengo el Control y Tú Darás Fruto

Este mensaje declara soberanía, propósito y madurez. Dios afirma que Él controla los tiempos, los avances y los logros. Habla de crecimiento con responsabilidad, de frutos que alimentan a otros, y de la importancia de guardar el corazón como fuente de todo lo que somos. Es una palabra de liderazgo, carácter y victoria interior.


Yo tengo el control de tus tiempos. Yo tengo el control de tus avances. Yo tengo el control de tus logros. Yo conozco tu mañana. Es un mañana prometedor, es un mañana de victoria. Pero también es un hoy de victoria, porque Yo soy tu garantía. Yo soy tu carta de presentación. Yo soy quien te recomienda. Yo soy quien te sienta a la mesa correcta y quien hace resonar tu nombre.

De ti crecen frutos nuevos cada día. Muchos comerán de lo que Yo produzco en ti. Sostendrás a otros, porque te he hecho roca, porque te he hecho torre. Y cuando digo torre, hablo de niveles. Cada nivel sostenido con sabiduría, con inteligencia, con prudencia.

Solo quien ha pasado por la escasez entiende lo que es no tener. Solo quien ha caminado el camino comprende la fatiga del otro. Nos perfeccionamos en el dolor. Nos perfeccionamos en la falta. Nos perfeccionamos en la caída.

Hay un propósito que alcanzar, y muchas veces no es dinero, no es algo terrenal, es aquello que tus ojos no ven pero que tu alma anhela. Ese lugar de paz no es negociable ni se puede comprar.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón.

De la pureza del corazón habla tu boca. De la pureza del corazón nacen tus actos. Si el corazón es corrupto, todo el ser se contamina. Pero si el corazón emana perdón, sabiduría y temor reverente, todo el cuerpo responderá conforme a ello.

El que aprende a perdonar es fruto deseable a Mis ojos. El que sabe renunciar a sí mismo, el que sabe detener su mano, Yo lo entiendo. Porque muchas veces Yo mismo he sostenido un “no” cuando hubiera querido actuar diferente, pero Mi corazón no alberga malicia. Yo estoy contigo. Te libraré de la angustia. Te libraré de todo. Porque el que me busca, me encuentra. Y he prometido estar contigo.

Tus ojos verán lo que Mis palabras significan. Lo que Yo he dicho, lo verás. Atesora Mis palabras en tu corazón y llénalas de fe.


Dios afirma que tu vida no está fuera de control: Él dirige tus tiempos y tus mesas. El crecimiento no solo es material, es carácter, es fruto que alimenta a otros. La verdadera torre se sostiene con corazón limpio y sabiduría. Guarda tu interior, camina en perdón y fe, porque lo que Él ha prometido, tus ojos lo verán.

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