Este mensaje revela que nada en la vida ocurre sin propósito. Dios declara que todo tiene un “por qué”, incluso aquello que no comprendemos. Es una palabra de fortaleza, protección y descanso. El Padre se presenta como escudo, como alas que cubren, como quien quita cargas y va al frente en toda batalla.
Las cosas tienen un por qué. Todo lo que conoces y aun lo que desconoces tiene propósito delante de Mí. Yo te doy de Mi fortaleza. Yo te doy de Mi paz. Quiero que alces el vuelo, quiero que vivas con libertad y que seas feliz.
“La paz os dejo, mi paz os doy.”
— Juan 14:27
Yo los libraré del lazo, de la peste y del mal. Debajo de Mis alas estarán seguros.
“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro.”
— Salmo 91:4
Descanso hay para el que trabaja. Descanso hay para el que busca. Yo quito la carga de sus hombros.
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
— Mateo 11:28
Recuerda que Yo voy al frente. Podrán ser muchos los disparos, pero es Mi escudo el que se interpone.
“Escudo es a todos los que en Él esperan.”
— Salmo 18:30
No temas. De Mí sabrás, de Mí escucharás, y cada día Me conocerás más.
“Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
— Juan 8:32
Dios afirma que nada es casualidad y que Su protección es constante. Él quita cargas, ofrece descanso y se coloca como escudo delante de quienes confían en Él. Camina sin temor: bajo Sus alas hay seguridad, delante de Su escudo hay paz y en Su presencia hay descanso verdadero.

