Este mensaje afirma la constancia diaria del cuidado de Dios y la seguridad de estar firmemente plantado en Él. Habla de identidad restaurada, de procesos visibles ante otros, y de una misericordia que no se retrasa, sino que obra con propósito. Es una palabra de certeza, estabilidad y testimonio vivo.
No pasará un solo día
sin que tus ojos se sorprendan de lo que Mi mano hace por ti. No habrá día en que Mi gracia y Mi misericordia no te acompañen. Me he posicionado en ti como el ave posiciona su nido en un árbol seguro. Eres seguro para Mis expectativas, porque te has conformado en Mí y Yo te he formado como columna fuerte.
“El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano.”
— Salmo 92:12
Hoy te doy la certeza: estás plantado en Mí, y el que está plantado sobre la roca, vencerá. No hay marea alta, no hay viento suficiente, no hay fuerza que sea mayor que Yo.
“El que oye mis palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.”
— Mateo 7:24
Con confianza puedes decir: ¿Quién me apartará del amor de Dios? Y la respuesta es clara: nadie.
“¿Quién nos separará del amor de Cristo?”
— Romanos 8:35
Conocerán de Mí a través de las obras que hago en ti y de las que aún haré. Tu vida será testimonio de Mi fidelidad. Hago bendito tu ser y bendita tu descendencia. Son como piedras nuevas, con fragancias distintas, con identidad renovada.
Has aprendido a crecer en un campo donde es deseable trabajar y permanecer. Para Mis ojos, eres deseable para estar. Sabes escuchar, y Me agrada hablar con quienes escuchan antes de responder.
“El que responde antes de oír, le es fatuidad y oprobio.”
— Proverbios 18:13
No es que Yo me tarde en responder, es que cuando respondo, respondo con la mejor alternativa. Así como tú analizas antes de hablar, Yo analizo antes de obrar.
Había cosas que debía hacer primero en ti. Porque la reputación se restaura delante de los mismos ojos que vieron la caída. Ellos debían ver el levantamiento.
“Cuando el Señor hiciere volver la cautividad… seremos como los que sueñan.”
— Salmo 126:1
Mi mano nunca se ha tardado contigo. Mi gloria te visita, Mi gloria te abraza, Mi gloria te acompaña.
Yo estoy contigo. Cada día, el sol y la luna te lo recuerdan: Yo te amo, y son testigos de Mi misericordia sobre tu vida.
“Jehová te bendiga y te guarde.”
— Números 6:24
Dios afirma que Su misericordia no falla ni un solo día y que tu vida está firmemente plantada en Él. Los procesos han tenido propósito, incluso los visibles, porque la restauración verdadera se manifiesta ante quienes antes dudaron. Camina con confianza: estás sobre la Roca, sostenido por Su amor, acompañado por Su gloria y rodeado de Su fidelidad constante.

